Resulta más fácil hacer negocios cuando se cuenta con una marca conocida. Por un momento pensemos en IBM, AUDI, o en COLACAO. Sólo tiene que mencionar esos nombres para evocar en millones de personas de todo el mundo una percepción y una expectativa inmediatas de lo que representa la compañía. Existe una relación emocional entre el cliente y el nombre de la empresa.
La Marca y su poder
Los gerentes de muchas compañías no se molestan en trabajar la identidad de marca porque están muy ocupados procurando conseguir ventas y más ventas, buscando inversores o contratando talentos. Su pregunta siempre suele ser esta: "¿Quién tiene tiempo para eso?" Sin embargo, el éxito esta muy relacionado con que su oferta se desmarque en el mercado y en servir estrictamente a los clientes. Si dedica tiempo a la identidad de marca, es decir, a reflexionar sobre cómo expresar lo que es su compañía, qué vende y a qué clientes se orienta, podrá puntualizar mucho mejor todos sus esfuerzos publicitarios.